La leche materna es el mejor alimento para tu bebé: tiene todo lo que necesita en los primeros 6 meses, lo protege de infecciones como la diarrea y la neumonía, y también cuida tu salud. Pero que sea natural no significa que siempre sea fácil. Casi todos los problemas de la lactancia tienen solución con buena información y apoyo.
En Colombia, según la ENSIN 2015, solo el 36 % de los bebés menores de 6 meses recibía lactancia exclusiva. Si te cuesta, no estás sola.
La primera hora y el calostro
Lo ideal es poner al bebé piel con piel sobre tu pecho y empezar a amamantar en la primera hora después del parto. Los primeros días sale calostro: una leche espesa y amarillenta, en poca cantidad, pero cargada de defensas. Es justo lo que tu bebé necesita: no hace falta darle agua ni otras leches mientras te baja la leche.
Cada cuánto amamantar
- A libre demanda, sin horarios rígidos, cada vez que muestre hambre: se chupa las manos, busca con la boca, se mueve inquieto. El llanto es una señal tardía.
- En las primeras semanas lo usual es entre 8 y 12 tomas en 24 horas, también de noche.
- Mientras más mama el bebé, más leche produces.
- Antes de los 6 meses, ni agua ni aguitas: ni aromáticas, ni agua de panela, ni coladas, ni siquiera en el Caribe o los Llanos.
El buen agarre: la clave para que no duela
Señales de que el bebé está bien pegado:
- Boca bien abierta y labios hacia afuera, “de pescadito”.
- El mentón toca el seno y se ve más areola por encima de la boca que por debajo.
- Mejillas redondas, no hundidas, y tragos que se oyen.
- Su barriga pegada a la tuya, con oreja, hombro y cadera en línea.
Acostada, de cuna o “de rugby” (debajo del brazo): todas las posiciones sirven. Una molestia en los primeros segundos es común; el dolor que dura toda la toma no es normal y casi siempre se arregla corrigiendo el agarre.
”No me alcanza la leche”
Es la duda más común, y la mayoría de mamás sí producen suficiente. Es normal que algunos días el bebé quiera mamar más seguido (picos de crecimiento) o que el seno se sienta menos lleno con las semanas. Lo que realmente indica si come bien:
- Unos 6 pañales mojados o más al día después de la primera semana.
- Sube de peso en los controles.
- Está activo y alerta.
Para producir más: amamanta seguido, revisa el agarre, ofrece los dos senos y evita teteros y chupos que reemplacen tomas. No le des fórmula por tu cuenta: consulta primero con el pediatra o el programa de lactancia de tu IPS.
Mitos que conviene olvidar
- “Mi leche es aguada”: la del inicio de la toma es más clara y la del final más grasosa; las dos alimentan.
- “Tengo senos pequeños”: el tamaño no define la producción; la succión frecuente sí.
- “Con un susto o una rabia se daña la leche”: no se daña, aunque el estrés puede hacer que baje más despacio.
- “La cerveza o la malta aumentan la leche”: falso. El alcohol disminuye la bajada de la leche y pasa al bebé.
- “Con gripa no se puede amamantar”: en la mayoría de infecciones comunes se sigue lactando, y tus defensas pasan al bebé.
Grietas, congestión y mastitis
- Grietas: casi siempre por mal agarre. Corregirlo ayuda a sanar, y unas gotas de tu propia leche al final de la toma alivian.
- Congestión (senos duros, calientes y adoloridos cuando sube la leche): amamanta seguido o sácate un poco de leche para ablandar la areola antes de que se pegue.
- Mastitis: si aparece una zona roja, dura y dolorosa con fiebre, escalofríos o malestar como de gripa, consulta ese mismo día. En la mayoría de los casos puedes y debes seguir amamantando, también del lado afectado.
Medicamentos y lactancia
La gran mayoría de medicamentos y enfermedades comunes son compatibles con la lactancia. Antes de tomar algo, dile al médico que estás lactando para que elija uno compatible, y no suspendas la lactancia sin necesidad. El alcohol, el cigarrillo y otras sustancias pasan a la leche y se evitan.
Sacar y guardar la leche
- Lávate bien las manos y ten listo un frasco de vidrio con tapa plástica de rosca, hervido 15 minutos.
- Para estimular la bajada ayuda pensar en el bebé, mirar su foto, masajear suavemente el seno y ponerte una toalla tibia.
- A mano: pulgar arriba y dedos abajo de la areola en forma de C, empuja hacia el pecho, presiona y suelta con ritmo, rotando alrededor del seno.
- Marca el frasco con fecha y hora.
| Dónde | Cuánto dura |
|---|---|
| Temperatura ambiente | Hasta 4 horas |
| Nevera (al fondo, nunca en la puerta) | Hasta 12 horas |
| Congelador | Hasta 15 días |
Para calentarla, baño de maría hasta que quede tibia: nunca hervida ni en microondas. Lo descongelado no se vuelve a congelar. Las guías colombianas recomiendan darla en vasito o cuchara, no en tetero, para que el bebé no se confunda y siga mamando bien.
Volver al trabajo sin dejar la lactancia
- Empieza a sacarte y guardar leche al menos dos semanas antes de regresar, para practicar y tener reserva.
- Practica con el cuidador cómo darla en vaso o cuchara.
- Amamanta en la mañana, la tarde y la noche para mantener la producción.
- Tus derechos: durante los primeros 6 meses del bebé, el empleador debe darte dos descansos de 30 minutos en la jornada para amamantar o sacarte leche, sin descontarlos del salario (Código Sustantivo del Trabajo, art. 238). Las entidades públicas y las empresas grandes deben tener una Sala Amiga de la Familia Lactante (Ley 1823 de 2017).
Hasta cuándo amamantar y cómo destetar
La OMS y las Guías colombianas recomiendan seguir amamantando junto con otros alimentos hasta los 2 años o más, mientras los dos quieran. Cuando decidas destetar, hazlo poco a poco, quitando una toma cada varios días y ofreciendo compañía, juego o comida en ese momento. No se recomiendan métodos bruscos como untar sustancias en el pezón.
Dónde pedir ayuda
- Tu IPS o EPS: pregunta por el programa o la consejera de lactancia; también en el control del bebé y en la consulta de valoración integral.
- Bancos de leche humana: hay en hospitales de varias ciudades. Reciben leche donada por mamás sanas para bebés prematuros o enfermos. Si te sobra y quieres donar, pregunta en el hospital donde nació tu bebé o en la Secretaría de Salud. No es seguro compartir leche de manera informal.
- Si estás muy cansada, triste o sin ganas por más de dos semanas después del parto, consulta: la depresión posparto es frecuente y tiene tratamiento.