Pocas cosas angustian tanto como un bebé que devuelve la leche o que llora inconsolable cada tarde. La buena noticia: en la mayoría de los casos el reflujo y los cólicos son normales, pasan solos con el tiempo y no necesitan medicamentos. Lo importante es saber qué ayuda y qué señales sí requieren consulta.
Reflujo: cuando devuelve la leche
Que un bebé devuelva un poco de leche después de comer (regurgitar) es muy común en los primeros meses, porque el músculo que cierra la entrada del estómago todavía está madurando. Mejora a medida que crece y casi siempre desaparece hacia el año.
Si tu bebé gana peso y está tranquilo, las guías de gastroenterología pediátrica indican que no necesita medicamentos.
Qué ayuda:
- Sacarle los gases durante y después de la toma.
- Mantenerlo derecho un rato después de comer.
- No sobrealimentarlo: tomas más cortas y frecuentes si devuelve mucho.
- Ropa holgada en la barriga.
Para dormir, siempre boca arriba, aunque tenga reflujo: es la posición más segura.
Cólicos: cuando llora sin consuelo
El cólico es un llanto intenso e inconsolable de más de 3 horas al día, más de 3 días a la semana, durante 3 semanas o más, en un bebé que por lo demás está sano, come y sube de peso. Suele empeorar en la tarde o la noche, es más frecuente hacia las 6 semanas y casi siempre desaparece hacia los 3 o 4 meses.
Qué ayuda a calmarlo:
- Cargarlo y mecerlo, contacto piel con piel.
- Ruido blanco o un sonido suave y constante (un ventilador, “shhh”).
- Movimiento suave: pasearlo en brazos, en el coche o en un portabebés.
- Revisar la técnica de alimentación y sacarle los gases.
- Un baño tibio o un masaje suave en la barriga.
- Turnarse con otro adulto: el llanto continuo agota.
Si sientes que pierdes la paciencia
El llanto de los cólicos agota a cualquiera, y no es culpa de nadie. Nunca sacudas a un bebé: aunque sea por unos segundos, puede causarle lesiones cerebrales graves. Si sientes que pierdes el control, acuéstalo boca arriba en la cuna, sal de la habitación unos minutos, respira y pide ayuda a alguien de confianza.
Lo que no hay que darle
Ni gotas, ni aguas aromáticas, ni remedios caseros, ni medicamentos sin indicación del pediatra. Antes de los 6 meses el bebé no necesita más que leche materna, ni siquiera agua.
Cuándo consultar
- Vómito en chorro o muy abundante, verde o con sangre.
- No sube de peso, rechaza la comida o llora mucho al comer.
- Fiebre, dificultad para respirar o sangre en el popó.
- El llanto empezó de repente y el bebé se ve enfermo o decaído.
- Tú estás muy agotada o triste: mira la guía de depresión posparto.
Si el bebé tiene menos de 3 meses y tiene fiebre, ve a urgencias de inmediato.