La fiebre asusta, pero en la mayoría de los casos es la forma en que el cuerpo de tu hijo se defiende de una infección, casi siempre un virus. Lo importante no es tanto el número del termómetro sino la edad del niño y cómo se ve: si juega, come y responde, o si está decaído y le cuesta respirar.
Esta guía es orientativa. Ante la duda, consulta, y en una emergencia llama al 123. No incluimos dosis de medicamentos a propósito: las debe indicar el pediatra según el peso de tu hijo.
Cuándo ir a urgencias o llamar al 123 de inmediato
- Tu bebé tiene menos de 3 meses y cualquier fiebre (en el recién nacido, más de 37,5 °C).
- Un recién nacido está frío, con temperatura por debajo de 36,5 °C: en los bebés muy pequeños una infección grave puede bajar la temperatura en vez de subirla.
- Dificultad para respirar: respira muy rápido, se le hunden las costillas, hace quejidos o tiene los labios morados.
- Convulsión.
- Manchas moradas en la piel que no desaparecen al presionarlas.
- Está muy decaído, no responde o no recibe líquidos, o vomita todo.
- Señales de deshidratación: boca seca, llanto sin lágrimas, ojos hundidos, pañales secos por horas.
- La fiebre alta dura más de 48 a 72 horas.
Qué hacer en casa mientras tanto
- Ofrece líquidos con frecuencia, y si toma pecho, dale más seguido.
- Ropa ligera y un ambiente fresco; no lo abrigues de más.
- Deja que descanse y ofrécele comidas suaves en porciones pequeñas, sin obligarlo.
- Vigílalo de cerca, también de noche, y anota la temperatura y la hora.
Lo que no hay que hacer
- No lo frotes con alcohol ni lo metas en agua helada.
- No le des medicamentos sin indicación del pediatra, ni antibióticos que te sobraron: la mayoría de fiebres son por virus y los antibióticos no sirven para eso.
- No uses remedios caseros para “bajar” la fiebre.
Si tiene tos: cuenta su respiración
Con el niño tranquilo y descubierto, cuenta durante un minuto completo cuántas veces sube y baja el pecho o la barriga. La estrategia AIEPI de la OMS considera respiración rápida:
| Edad | Respiración rápida |
|---|---|
| Menos de 2 meses | 60 o más por minuto |
| 2 a 11 meses | 50 o más por minuto |
| 1 a 5 años | 40 o más por minuto |
Si tiene tos y respira así de rápido, llévalo a consulta el mismo día. Si además se le hunden las costillas o tiene los labios morados, ve a urgencias.
Convulsión con fiebre
Algunos niños entre los 6 meses y los 5 años convulsionan cuando les sube la fiebre. Asusta mucho, pero la mayoría de estas convulsiones son breves y no dejan secuelas. Si pasa:
- Acuéstalo de lado en el piso, lejos de objetos con los que se pueda golpear.
- Aflójale la ropa. No le metas nada en la boca ni intentes sujetarlo.
- Mira el reloj para saber cuánto dura.
- Llama al 123 si dura más de 5 minutos, tiene dificultad para respirar, se pone morado o no se despierta después.
Aunque se recupere, siempre debe verlo un médico después de la primera convulsión.
Fiebre sin gripa ni causa clara
En bebés y niños pequeños, una infección urinaria puede dar solo fiebre, irritabilidad, poco apetito o vómito. Si tu hijo, sobre todo si es menor de 2 años, tiene fiebre sin mocos, tos ni otra causa evidente, consulta: puede necesitar un examen de orina.
Fiebre en tierra caliente: piensa en dengue
En gran parte de Colombia hay dengue. Empieza con fiebre alta, dolor de cabeza, dolor detrás de los ojos y del cuerpo, y a veces manchas en la piel. Ojo: los signos de alarma suelen aparecer cuando baja la fiebre:
- Dolor de barriga fuerte y continuo, o vómito que no para.
- Sangrado de encías o nariz.
- Mucho sueño, irritabilidad, mareo o desmayo.
- Manos y pies fríos.
Con cualquiera de ellos, a urgencias de inmediato. Ante la sospecha, consulta, dale líquidos con frecuencia y no le des medicamentos sin indicación médica. Si viajaron a zonas selváticas, cuéntale al médico: también hay que pensar en malaria.
En tu ciudad
Para urgencias, ve al servicio de urgencias pediátricas más cercano o llama al 123, que funciona en todo el país. Para dudas que no son urgentes, muchas EPS tienen líneas de orientación médica y citas prioritarias por teléfono o aplicación: guarda el número de la tuya en el celular antes de necesitarlo. Recuerda que ninguna IPS puede negarle la atención de urgencias a un niño, tenga o no EPS.