Que a un hijo le vaya mal en el colegio angustia a cualquier familia. Antes de pensar en castigos o en que “es perezoso”, vale la pena entender qué está pasando: puede ser cansancio, problemas de visión o de audición, una situación emocional, exceso de carga o una dificultad de aprendizaje que tiene solución. La clave es actuar temprano y en equipo con el colegio.
Primer paso: hablar con el colegio a tiempo
- Pide una reunión con el director de grupo apenas veas un mal informe, no al final del año.
- Pregunta en qué áreas le cuesta, cómo se comporta en clase y con sus compañeros, y qué ha notado el docente.
- Pide conocer el Sistema Institucional de Evaluación (SIEE): cada colegio define allí cuándo se reprueba, qué actividades de recuperación ofrece y cómo funciona la promoción anticipada (Decreto 1290 de 2009).
- Acuerden un plan concreto en el colegio y en casa, y vuelvan a reunirse en unas semanas.
- Involucra al orientador escolar si hay algo emocional o de convivencia de por medio.
Descarta lo básico: ver, oír y dormir
Un niño que no ve bien el tablero, que oye mal o que duerme poco va a rendir menos aunque se esfuerce. Antes de cualquier otra valoración, pide en tu EPS que revisen visión y audición, y mira sus horas de sueño: de 6 a 12 años se recomiendan entre 9 y 12 horas.
Señales de una posible dificultad de aprendizaje
Consulta si, pese a tener buena enseñanza y práctica, tu hijo:
- Al final de primero sigue con mucha dificultad para relacionar letras y sonidos.
- Confunde o invierte letras de forma persistente después de los 7 u 8 años.
- Lee muy lento y con mucho esfuerzo, o evita leer.
- Tiene una dificultad marcada con los números y el cálculo frente a sus compañeros.
Estas señales no son un diagnóstico ni significan falta de inteligencia. El camino es hablar con el docente y el orientador, y luego pedir en la EPS valoración por pediatría, que puede remitir a psicología, fonoaudiología o neuropediatría.
Si es muy inquieto o se distrae mucho
Muchos niños pequeños son inquietos. Preocupa cuando la inatención, la impulsividad o la hiperactividad son mucho mayores que las de niños de su edad, duran meses y aparecen tanto en casa como en el colegio. La Academia Americana de Pediatría recomienda que el pediatra evalúe desde los 4 años con información de padres y docentes. No aceptes etiquetas puestas solo por el colegio ni empieces tratamientos por recomendación de terceros: pide cita con pediatría y lleva un informe escrito del docente.
Cómo acompañar las tareas sin hacerlas por él
- Un sitio y una hora fijos, con buena luz y sin televisión ni celular al lado.
- Tu papel es acompañar: pregunta qué le pidieron, ayúdale a organizarse y anímalo.
- Si se bloquea, pregunta qué ha intentado o divide la tarea en pasos cortos.
- Celebra el esfuerzo más que la nota.
- Si las tareas producen llanto o peleas casi a diario, o no logra hacerlas aunque se esfuerce, habla con el docente: puede ser exceso de carga o una dificultad que vale la pena revisar.
Lo que dice la ley en Colombia
- Ley 2216 de 2022: protege a los estudiantes con dificultades específicas de aprendizaje (lectura, escritura, cálculo) en colegios públicos y privados, desde preescolar hasta once. Pide formación a los docentes y atención dentro del aula regular.
- Decreto 1421 de 2017: ningún colegio puede negar el cupo por discapacidad, y debe elaborar un PIAR (Plan Individual de Ajustes Razonables) con los apoyos, ajustes en la evaluación y materiales que tu hijo necesita. Tienes derecho a participar, pedir copia y firmar el acta.
- Acoso escolar: si el bajo rendimiento viene con miedo de ir al colegio, golpes o cambios de ánimo, puede haber matoneo. La Ley 1620 de 2013 obliga a los colegios a activar la ruta de convivencia escolar.
En tu ciudad
Si el colegio no responde, puedes acudir a la Secretaría de Educación de tu municipio (en Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla tienen canales de atención a la ciudadanía en línea). Para reportar matoneo o cualquier riesgo para tu hijo, la línea gratuita 141 del ICBF atiende las 24 horas.